Y se terminó. Ya no tengo más de vos por un mes.
Y ya te extraño. Ya te necesito. Ya quiero una dosis de vos.
Pero voy a tener que esperar y rogar por un semestre mejor.
Voy a esperar con ansias volver a verte.
Y si es posible, durante esta eterna espera, voy a amarte dia a dia un poco más.
Y cuando vuelvas a mi, cuando vuelvan mis ojos a disfrutar el placer de ver la banda roja, cuando vuelvan mis labios a gritar un gol tuyo, cuando se pierda mi vida en tu juego, cuando Ortega vuelva a lucir su gambeta, y cuando el Monumental explote de fiesta, ese día volveré a ser feliz...
Mientras, me quedo aquí, sentadita, extrañandote.